Agradecimientos:

Quizás este es el apartado que más me ha costado escribir. Han sido muchas las personas que me han inspirado o ayudado a llevar a cabo este proyecto y me sabría mal olvidarme o restar méritos a alguien.

 

En primer lugar a mis padres. Mis primeros y grandes ejemplos en valores.

Mi padre fue excepcional para mí, un espejo en el que mirarme. Su optimismo, generosidad hacia los demás y su forma de ser, hicieron que fuera la persona más especial que he conocido.

Mi madre, el perfecto complemento de mi padre, en los buenos y sobre todo en los momentos difíciles. Un ejemplo espectacular de superación y alegría por vivir.

A Gabriela, mucho más que una hermana mayor. Gracias por tu rigor en las correcciones, por la cantidad de WhatsApps resolviendo dudas a cualquier hora y por estar siempre ahí.

A mi hermano Nacho, por la alegría que transmites y por la creatividad de todas tus ideas.

A Borja, mi padrino, ejemplo de perseverancia en el trabajo y también en la forma de vivir.

A mi madrina Rosario, una persona increíblemente positiva y alegre, capaz de ver siempre el lado bueno de las cosas y tener un gesto o un comentario para sacarte una sonrisa.

 

A Mery Roca, ejemplo de pasión, dedicación y disfrute por enseñar. Muchísimas gracias por tus constantes revisiones y por la calidad de tus aportaciones.

A Georgina Berge, por tus comentarios, opiniones y apreciaciones.

A Alfredo Julià, gracias por tu apoyo y por tu ejemplo en iniciativa, perseverancia y valentía en tus proyectos.

A Carla Casals, por tu punto de vista y sugerencias en el apartado de Coaching en familia.

A Gerard Agustín y Teresa Hernández, por vuestros consejos y explicaciones, especialmente para el apartado de Educación Emocional. Alguna de nuestras conversaciones marcó un cambio de rumbo importante en la evolución de este libro.

 

A Gemma Zaragüeta, por tu excelente trabajo como ilustradora. Por darle color, emociones y en definitiva vida a mis palabras. Por tu sensibilidad y profesionalidad en todos los dibujos que aparecen en el libro.

A María Navarro, por la magnífica web y por tu gran labor en la maquetación del libro.

A Ana y Jorgina por vuestra colaboración en la fase final del proyecto y por hacer que sea tan fácil y agradable trabajar con vosotras.

 

A Xesco Espar por el prólogo del libro y también por la inspiración que me has supuesto a lo largo de mi carrera académica y profesional.

 

Muchísimas gracias a las personas que desinteresadamente han colaborado para incluir “una parte de sus vidas” en el apartado de Historias con valores: a Max y a Ona Carbonell, a Susana Ventura “Suu”, a Alex Sicart, a Rafa Arnaiz y a la Fundación Inés Arnaiz, a Toni García "Anty", a Lourdes Arqués y a la asociación AIS (Ayuda a la Infancia Sin recursos), a los Pallapupas, a José Luis Gutiérrez y a mis antes pupilos y ahora amigos.

 

A Vicky y a Nanda, a mis amigos de San Feliu y a los compañeros del equipo de fútbol de los lunes, gracias por los buenos momentos y por poder contar con vosotros cuando hace falta.

 

A todas las familias que habéis comprado el libro, gracias por vuestra confianza. Me gustaría que disfrutarais del resultado de más de dos años de trabajo e ilusión.

 

Y por último, muchísimas gracias a Marga, mi mujer, y a mis tres hijos, Luis, Iker y Alex. Sois el mejor estímulo que podría tener y un gran ejemplo en muchos valores. Me faltan calificativos para expresar lo que significa teneros cerca.

Aunque casi siempre ha sido de madrugada o cuando no estabais presentes, perdonad si en algún momento os “he robado” algo de tiempo para dedicárselo al libro.

Gracias por ser como sois, por vuestro cariño y por vuestras risas, por vuestro apoyo en este y en muchos otros proyectos compartidos. Sin vosotros nada sería igual.

Luis Guilera